CECAM urge dar certeza a las empresas y ofrecer soluciones eficaces que ayuden al mantenimiento del empleo

  • Categoría de la entrada:Empleo / NOTICIAS

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Durante el pasado mes de diciembre, el número de desempleados registrados en Castilla-La Mancha alcanzó la cifra de 186.273 personas, lo que supone un incremento de 3.621 personas más respecto al mes anterior, un 1,98 por ciento. De esta forma, los datos del paro publicados hoy por el Ministerio de Trabajo y Economía Social reflejan un incremento de 15.962 parados más en nuestra región respecto al mismo mes de 2019, lo que supone un 9,37 por ciento más de desempleo que el año anterior, reflejo del impacto que la pandemia está teniendo sobre la actividad económica en nuestra región.

 

Tanto los resultados del desempleo correspondientes al mes de diciembre, como su propia evolución a lo largo de todo el año 2020, evidencian la alarmante situación que atraviesa el mercado laboral y, de forma especial, algunos sectores de actividad, sin que se hayan notado en esta ocasión los tradicionales efectos positivos de la campaña navideña, como si ha ocurrido otros años.

 

Así, el paro sube en todos los sectores de actividad a excepción del sector de agricultura, y de las 3.621 personas desempleadas más registradas en diciembre, 2.015 pertenecen al sector servicios, que está siendo fuertemente afectado por las diversas medidas de restricción.

 

Por otro lado, al dato negativo de incremento interanual del 9,37 por ciento del paro en nuestra región, hay que añadir, además, los más de 13.000 trabajadores que se encuentran actualmente en ERTE en Castilla-La Mancha.

 

En este contexto, desde CECAM preocupa la incertidumbre y la falta de medidas claras y contundentes por parte de la Administración del Estado, que contribuyan a paliar la destrucción del tejido productivo y del empleo. En este sentido, la Confederación urge dar certeza y confianza a las empresas y a las personas trabajadoras mediante la continuidad de medidas de protección y acompañamiento, como los ERTE y el cese de actividad de los autónomos, acordados con los interlocutores sociales, adaptándolas en plazos y condiciones y simplificando los procedimientos.