CECAM reclama medidas de apoyo contundentes para pymes y autónomos que contribuyan al mantenimiento de la economía y el empleo

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El balance del año 2020 que ahora concluye viene marcado por la situación de crisis sanitaria y económica que vivimos en nuestro país y en el conjunto del mundo y que en el ámbito económico ha supuesto un auténtico desastre para un gran número de pymes y autónomos en nuestra región.

 

A la paralización de la actividad empresarial en los primeros meses, con los consiguientes efectos negativos que ello supuso, se unía una falta de apoyos y medidas que ayudaran a los empresarios a sobrellevar esta nueva situación, dejándolos desamparados. Sin poner en marcha medidas de ayuda urgentes, como sí lo hacían otros países europeos, cuando la actividad empresarial estaba mermada, cuando no cerrada. Además, se aprobaban normativas diferentes a diario, que entraban en vigor a las pocas horas de ser anunciadas, que llenaron de incertidumbre el día a día de las empresas.

  

Ante esta situación, desde las Organizaciones empresariales demandamos reiteradamente que se pusieran encima de la mesa medidas reales y concretas para evitar la desaparición del tejido productivo del país, que estuvieran destinadas, en primer lugar, a evitar la quiebra de las empresas.

 

Desde el principio, desde CECAM y las Organizaciones empresariales que la integran pusimos todos nuestros recursos a disposición de las pymes y autónomos de la región, con el objetivo de sostener la economía y el empleo de Castilla-La Mancha, llevando a cabo una intensa labor de apoyo y asesoramiento personalizado, informando, asesorando y respondiendo a cuantas consultas y dudas nos plantearon, en todo el territorio regional. Se atendieron así más de 40.000 llamadas y consultas de nuestros empresarios, a los que ayudamos y acompañamos, uno a uno, a realizar todos los trámites que fueron necesarios.

 

Mantuvimos una interlocución constante en representación de los empresarios castellano manchegos con los Gobiernos tanto de nuestro país como con el Gobierno regional, así como con las formaciones políticas con representación en las Cortes de Castilla-La Mancha y las centrales sindicales, entre otros, en aras de transmitir todas las necesidades y demandas que nos estaban planteando los empresarios en cada momento y reivindicar todas aquellas medidas que hemos considerado necesarias para ayudar a nuestras pymes y autónomos a afrontar esta difícil situación y tratar de minimizar el grave impacto que la crisis tendría sobre ellas, celebrándose 119 reuniones de trabajo.  

 

Fruto de este trabajo de negociación y de diálogo se alcanzaban importantes acuerdos como el `Plan de Medidas Extraordinarias para la Recuperación Económica de Castilla-La Mancha´, suscrito con el Ejecutivo regional y las centrales sindicales, por el cual se articularon ayudas concretas para empresas y autónomos por importe de 231 millones de euros, que se ampliaron posteriormente a petición de CECAM. La primera medida que se puso en marcha, reclamada por las organizaciones empresariales, fue la línea de ayudas para la reactivación para pymes y autónomos, dotada con 80 millones de euros de presupuesto, tras las reivindicaciones planteadas por CECAM para que se ampliara la cuantía inicial prevista.

 

Las líneas de ayudas incluidas en el Plan de Medidas Extraordinarias del Gobierno regional han sido las únicas ayudas que han recibido las empresas de nuestra región durante todo este tiempo, unos meses muy duros en los que han venido padeciendo las limitaciones de actividad y la caída de la demanda, con sectores productivos especialmente afectados como es el sector de la hostelería.

 

En el corto plazo, la preocupación empresarial, en el actual contexto de prórroga del estado de alarma, se centra en la inestabilidad e incertidumbre existentes, ante la falta de medidas claras y contundentes por parte de la Administración del Estado, destacando la necesidad de plantear la prórroga de los ERTE por causa de fuerza mayor más allá del periodo establecido del 31 de enero de 2021.

 

Como venimos insistiendo desde las organizaciones empresariales, las pymes y autónomos de nuestra región no pueden estar a expensas de una nueva prórroga constantemente, cuando es un tema que debía estar resuelto con una mayor previsión, especialmente teniendo en cuenta que la declaración de estado de alarma se extenderá hasta el próximo mes de mayo.

 

Los Presupuestos Generales del Estado están basados en unas previsiones de fuerte recuperación económica que no son realistas, y con un carácter claramente expansivo en el gasto donde se suben los impuestos a las empresas.

 

La recuperación económica de nuestro país se fía a la llegada de unos Fondos Europeos que tienen muchas condicionalidades. Además, se debería tener en cuenta el carácter excepcional y transitorio de esta situación y no comprometer un nivel de gasto que va a ser difícil de mantener una vez se recupere una situación de normalidad si se quiere reducir el déficit.

 

Paralelamente, se va a producir un crecimiento muy importante de la deuda pública, que se amplía hasta máximos históricos, ampliando su diferencial con la media europea.

 

Desde CECAM y sus Organizaciones empresariales miembro (FEDA, FECIR, CEOE-CEPYME Cuenca, CEOE-CEPYME Guadalajara y FEDETO), insistimos en que se debe seguir trabajando para que la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del coronavirus en nuestro país no socaven aún más la maltrecha actividad de nuestras empresas y autónomos, fortaleciendo nuestro sistema productivo y poniendo en marcha para ello cuantas medidas sean necesarias para apoyar a las empresas, con una visión de largo plazo, porque de esta forma estaremos apoyando la recuperación y el sostenimiento del conjunto de la sociedad de nuestro país.

 

El Consejo de Ministros ha aprobado recientemente un plan de rescate para la hostelería, el comercio y el turismo, que sin embargo es insuficiente y queda lejos de las ayudas directas reclamadas por estos sectores para poder subsistir. Además, un mayor margen para la financiación provocará un aumento del endeudamiento de las empresas, que echan en falta más medidas reales, como sí se han aprobado en otros países europeos.